domingo, 29 de abril de 2012

En el orden de las cosas: CoDa 21

por: Heriberto Castro

“El camino que escojamos para ver el mundo
crea el mundo que vemos.”


Cuerpos (No) Mienten / Coreografía: Ana Sánchez-Colberg / foto: ©Heriberto Castro


Frente a la persistente metamosfosis de la danza moderna, la noche del sábado 21 de abril en el Centro de Bellas Artes de Santurce contemplé el nacimiento de una nueva actitud... otra mirada al complejo arte del baile, CoDa 21 (Compañía de Danza 21). Al menos con una planta baja de la Sala de Festivales abastecida, la excelencia de sus integrantes tuvo su encuentro con la lluvia de aplausos ante extraordinaria presentación.

Nutriéndose de colaboraciones y talleres en el extranjero, la compañía fundada cerca de un año arranca con el estreno de la veterana coreógrafa Ana Sánchez-Colberg, Cuerpos (No) Mienten. En singular interacción, sus integrantes juegan con la construcción y demolición de patrones que muy bien pueden ser representativos de la vida misma ante los vaivenes de la propia existencia. La exploratoria del cuerpo dentro del detalle mismo del movimiento nos guía al conflicto, al juicio, la duda... destrucción y construcción. Si los cuerpos no mienten, el diálogo entre la consciencia se convierte en mero ejercicio del intelecto. Al final, el cuerpo tiene su propia inteligencia interpretando los procesos del individuo y del conjunto. La música toma particular relevancia ante sonidos y efectos que delatan la intención de la pieza cuyo protagonismo queda plasmado ante dos pianos de cola a cada extremo de la parte frontal del escenario. En ellos, el pianista y compositor de la música para la pieza, Kiriakos Spirou (origen griego) y en el otro el músico e ingeniero de sonido Matthijs Van Wageningen (the Netherlands). La compleja propuesta se perfila evidente ante el sencillo comienzo de siete bailarines de espalda con unos cercos de luz en el suelo en dirección hacia la oscuridad del fondo del escenario mientras la música experimental de Spirou dicta la dirección del movimiento de cada cuerpo determinando el conflicto. La profundidad de Sánchez-Colberg toca puntos de nuestra consciencia, que sin querer, tiene la posibilidad de sucumbir en las propias conecciones del que observa. Desconociendo el por qué, terminamos fascinados como si nuestros cuerpos conectaran con los procesos del que baila. Irremediablemente, nos arrebata los aplausos.


Nexo / Coreografía: Carlos Veitía / ©Heriberto Castro
Quizás con la intención de relajarnos ante la intensidad de Cuerpos... la segunda propuesta nos invita a la sonrisa placentera del baile por el baile y la música por la música. El maestro Giovani Hidalgo interpreta la música de Tito Puente con el desplazamiento de Denisse Eliza en un reto alusivo a la bomba puertorriqueña en Nexo. Con una tónica liviana, la fluidez y mezcla de estilos de la danza se enlazaron con el crujir de los cueros logrando, más que un reto, un pacto entre el bailarín y la conga en la coreografía de Carlos Veitía convirtíendose en compinche a la alegría y el placer de hacer lo mejor que cada cuál hace. El domingo, el desafío estuvo a cargo de Rebeca Canchani y Erik Rosado.


A la Deriva / de Jesús Miranda / ©Heriberto.Castro
En otra conspiración musical con la danza, A la Deriva nos incita a seguir la secuencia de movimientos circense donde el observador fluctúa entre el pensamiento serio y la locura de lo absurdo. La pieza de Jesús Miranda (con colaboración de Roberto López y Omar Nieves) tiene su comienzo en lo que parece ser un nacimiento... ya sea de personaje o situación, el evento lleva a una serie de cruces y marañas que dan la sensación de los desvíos que la vida nos lleva aunque queramos caminos diferentes. Los sonidos en vivo por el equipo electrónico de Mr. Danger (Proyecto Danger Garden) crea efectos de percusión que laten al unísono con la vibración de los bailarines. Ante el hecho de la individualidad como el conjunto tienen el mismo peso, destaco la originalidad del vestuario diseñado por Roberto López para esta coreografía. Me es necesario felicitar además la genialidad del final de la pieza la cual no revelaré por respeto para el que no la haya visto le sorprenda en su próxima puesta.






I Had to Crawl Out / de Gina Patterson / ©Heriberto Castro

Desde su inicio, la belleza visual es uno de los elementos más fuertes de I Had to Crawl Out, de la coreógrafa Gina Patterson. Con elementos tribales, la pieza nos transporta al mundo intimo de nuestra consciencia utilizando la transparencia del vestuario como punto de enlace. Las formas, de manera cuasi-mágicas, nos invita a explorar nuestro lado femenino para encarar nuestros propios impulsos, inseguridades y miedos. La pieza es una invitación a abandonar nuestra zona de comodidad para evolucionar… con el dolor  de los procesos y el regocijo de crecer aún ante lo crudo de la vida. La renovación del alma es el desenlace inevitable al confrontar las creencias que nos detiene el lado oscuro de nuestro ser.


Ana V. Fridman en El Orden de las Cosas / Coreografía: Roberto Oliván / foto: ©Heriberto Castro



Omar Nieves & Adriana Aybar / ©HC
Acariciando la misma temática con capas más complejas, la última propuesta de la velada toca lo sobrenatural. El planteamiento del coreógrafo español Roberto Oliván, El Orden de las Cosas, maneja una gama de recursos para rasgar el incosciente e indagar el yo del ser humano. Si la música en vivo de piezas anteriores tuvo su genial encanto, Oliván la convierte en coreografía misma. Utilizando el zumbido de una soga en movimiento, flauta indigena (siku) y estacionandose por momentos en varios puntos para cánticos, Enrique Cardenas aparece del lado del público bajando las escaleras en oscuridad, decretando en sala un ambiente solemne mientras marcha hacia el escenario. Una vez en el proscenio, se acentuá los cánticos indigena a capella para proceder a una secuencia de movimientos con unas enormes lámparas que al bajar eran de por sí una oda a lo desconocido. La música continúa rasgando lo esotérico al unirse en planta alta William Cepeda y Gerónimo Mercado... mientras la interacción de la matería luminosa con el bailarín da inicio a una secuencia que nos introduce al mundo imaginario para jugar con el pensamiento de nuestro subconsciente. Subconciente quizás representado por un montículo de tierra depositado en una esquina y de donde sorpresivamente sale del entierro uno de sus personajes. Auxiliado por elementos de teatro, el parlamento estimula conecciones que nos llevan a la reflexión... desde el conflicto con la pareja y uno mismo hasta diálogos con el propio Cristo y sucumbir a su misericordia; la mirada a las intenciones del hombre hasta su capacidad para hacer sus sueños reales. Todo está en juego... la vida misma y que hacemos aquí. El correr al revés (hacia atrás) y el cargarnos los unos a los otros son elementos continuos de la pieza enfrentándonos con lo que somos como conjunto social. El correr desesperado en busca de quien soy mientras el mundo gira en su incoherencia para terminar bailando al ritmo de nuestras circunstancias es un visual extremadamente poderoso al terminar la pieza con una tela bailando mientras es impulsada por el aire de unos ábanicos. La maestría del coreógrafo para fundir elementos de circo con la danza, música y teatro es motivo de celebración ante su habilidad de ayudarnos a explorar nuestra consciencia al igual que darnos el deleite de analizar nuestras propias contradicciones.




En esta ocasión es palpable a través de las piezas y de su nombre* CoDa21, tiene la intención de elevar el protagonismo de la música en sus piezas abandonando su nicho de servicio al movimiento. Esto en sí mismo es tarea admirable pues ciertamente el músico tiene idioma propio, con conecciones diferentes e intangible para muchos... pero evidente para todos. Aplaudiendo con admiración este hecho, definitivamente la compañía tiene su gran reto... pero talento sobra.

*coda: (def.) Parte añadida al periodo final de una composición musical o poética.                (sinónimo) epílogo, final, estribillo

Jesús Miranda & Ana V. Fridman / El Orden de las Cosas / f: ©Heriberto Castro

Miembros CoDa21:

Denisse Eliza
(Directora Artística)

Rebeca Canchani
Ana V. Fridman
Vesna Lantigua
Roberto López
Jesús Miranda
Omar Nieves
Adriana Aybar

miércoles, 18 de abril de 2012

Salpicante Hincapié

por: Heriberto Castro

“...agua danza, líquida y translucente. Cuerpos que dicen verdades...
ojos mojados salpican el sobrante de agua que alivia el cansancio y lava
el cuerpo revolcando pensamientos... rompiendo la lluvia en arco iris...”



Salkepica, Teatro Julia de Burgos ©H.Castro'2006
El ingenio y agudeza creadora que caracteriza a Petra Bravo, nos sumergió el pasado viernes 13 de abril, en el mar de las posibilidades con Cuerpos de Agua II; presentación donde la técnica de la danza, teatro y música conspiraron para plantear de forma humorística y a veces seria, diversos temas controvertibles de nuestra sociedad. Conmemorando el Día Mundial del Agua, Bravo no deja de sorprender de forma mesmerizante, igual lo fue cuando en el 2006 presentó la coreografía colectiva Salkepica en el Anfiteatro Julia de Burgos (UPR) donde el bailar en agua fue un total desafío ante la logistica de la dimensión del teatro.


Utilizando la fuente de agua de la Plaza de la Convalecencia en Río Piedras, Hincapié tiene la amplitud escénica necesaria para toda una gama de mensajes y movimientos. Manejando toda una variedad de música y ambientación sonora en vivo, las piezas se entrelazan en una ininterrumpida velada de protesta y pensamiento crítico donde el juez y el acusado se hilvanan ante la realidad de nuestra inacción para embestir los males que nos acontecen.

Danza Ritual ©Heriberto Castro

Retando las inclemencias del tiempo, la función tiene su comienzo con el cántico Yemayá me llama (composición e interpretación de Marili Pizarro más improvisaciones vocales de David Hernández) mientras los cuerpos comienzan a desplazarse en la fuente en un juego cuasi-tribal en la coreografía de Cristina Lugo, Danza Ritual. Nace nuestra conmoción en espera del resto de la función ante un inicio cautivador. En una coincidencia maravillosa, el rocío de lluvia se detuvo permitiendo a los mortales cerrar las sombrillas y disfrutar del visual en sus 360 grados.

Danza de Señas ©H.Castro
El fluir del idioma corpóreo de Bravo se hace evidente incorporando el lenguaje de señas en la coreografía Danza de Señas, pieza donde nos lanza una protesta contra los grandes intereses y la inacción de aquellos que observamos las injusticias. El uso de globos negros me provocaron la sensación de desvanecimiento e inercia cuando son soltados al aire e irremediablemente se desinflan hasta sucumbir en el suelo.



Danza para gota de sudor ©H.Castro
Admito quedar desarmado ante la riqueza visual de Danza para gota de sudor. Basado en el cuento El aplastamiento de las gotas del escritor argentino Julio Cortázar, Bravo nos seduce al incorporar las gotas como protagonistas vivos que interactúan con el bailarín y se convierten en voces coexistentes con la consciencia misma del que baila. El agua es transformada en una gama de formas subrayando frases rítmicas que armonizaban la comunicación refrescante entre los intérpretes y el público. El poder hipnótico del movimiento fue reforzado por la composición músical de Eduardo Rosario y el grito ritmico de la voz de Lizbeth Román quien aludía en su cántico la caída de las gotas. Mi aplauso, por el vigor con que danzaron, a Marili Pizarro, Alexander M. Rizik, Lucía Maisonet, Ariel Ortíz y Zamary Baucet... y por supuesto... al cuerpo de agua de la fuente riopedrense.

Danza para gota de sudor ©Heriberto Castro


La transición a Danza Contaminada estuvo a cargo de la ambientación sonora también de Eduardo Rosario. Utilizando sonidos electrónicos aclimata el tema de la competencia en una coreografía de Cristina Lugo. Las interrelaciones, desaciertos y consecuencias del tema es explorado de forma dramática y surreal de manera introducctoria al mundo imaginario de las piezas subsecuentes de Petra Bravo.

Danza Contaminada ©Heriberto Castro

Danza palabras/Enigmas ©HC
Con la utilización de máscaras como capa de diferentes realidades, Danza palabras/Enigmas nos guía por una serie de cuestionamientos presentadas de forma teatral utilizando el recurso de la metáfora y el sarcasmo para conducirnos a las contradicciones de nuestra realidad. Los puntos de vistas son explorado en Danza palabras/Puntos de Vista para luego pasar a la transformación sugerida por el uso del agua y con el texto Limpieza Genética de Maritza Pérez en la coreografía Danza de Luz Fría.

Danza palabras/Puntos de Vista
La invitación a ver las cosas en el mundo de las posibilidades es explorado en la pieza final Entrando al Mundo al Revés. La utilización de máscaras (confección Pedro Adorno y elenco) nos transporta al subconsiente onírico donde quizás podamos arrancar respuestas o sucumbir a la locura de nuestra existencia.

Danza de Luz Fría ©HC
Si bien Hincapié es un proyecto creado para estudiantes con la facultad de interactuar con profesionales, subestimar su capacidad ejecutoria seria equivocarse. Su gran acierto está en su diversidad y apertura a las fusiones de las ramas del arte.



Entrando al Mundo al Revés ©Heriberto Castro



martes, 17 de abril de 2012

Reflexiones sobre el gran baile de la vida


por: Heriberto Castro

“Uno es lo que es gracias a la gente que lo rodea...
desde la familia hasta los amigos mágicos.”
Ki Kianí (bailarina niuyorquina por motivo de su cumpleaños)



El idioma de la vida, para llegar a conclusiones profundas, es en ocasiones despiadado... pero quién sabe si necesario. Este pensamiento custodió mi mente la semana santa ante el recordatorio de como Cristo murió traicionado por los suyos para la gran enseñanza que aún hoy día tiene repercusiones espirituales. En la maraña que llamamos nuestra existencia, nos aislamos creyendonos superiores, insospechadamente estamos atados los unos con los otros teniendo consecuencias imperceptibles en nuestra propia esencia.


Tarde lluviosa en la comodidad de mi auto, tropiezo con el visual de una mujer haciendo piruetas para sostener su sombrilla y la compra que llevaba a su salida del supermercado. Con sus pies mojados ante el uso de zapatos abiertos y los cabellos aleteando ante la fuerza del viento... la compasión me movió a ofrecerle transporte a dónde quiera que ella se dirigiera. Sin embargo, quizás víctima del pensamiento nocivo que nos arropa como pueblo, me contestó que ya estaba cerca a donde se dirigía. Continué a mi casa sin dar más pensamiento al asunto.

Al llegar, saliendo del elevador, por la ventana del pasillo miro como la lluvia y el viento había tomado proporciones huracanadas. Para mí sorpresa, veo a la mujer corriendo hacia el vestíbulo de mi edificio... en esta ocasión sombrilla cerrada (quizás por el viento) mientras corría toda empapada en una aparente combinación de sudor y agua entretanto las bolsas de compra las sostenía apretadas a su pecho para que no se rompieran ante el impulso de su corrida y el aguacero atroz que caía.


El evento, de forma misteriosa, me transportó a la noche del Sábado de Gloria cuando camino a la iglesia, observaba el planeta Venus. El visual: un Venus brillante y hermoso dentro de una gran nube turbia (pues cruzaban las estrellas de Las Pléyades). En aquél momento pensé como el hermoso visual era provocado por la interacción de los cuerpos galácticos y el paralelismo ante la vida misma... el brillo u opacidad que proyectamos ante la interacción con nuestro entorno. Lo lamentable… no siempre nuestras interacciones son determinadas por nuestra voluntad y aún en momentos que tomamos decisiones, estas son influenciadas por nuestro bagaje imperfecto de pensamientos e ideas. Así, terminamos en ocasiones empapados en la lluvia de la tragedia o iluminados con la certeza de que andamos en la vía correcta. El gran misterio: ¿qué inclina la balanza? ¿cómo saber la decisión correcta? ¿Qué pasos dejan impregnadas las huellas a seguir o las huellas que deben desvanecer? ¿Cómo estar en el lado positivo de la ecuación? Siendo seres imperfectos, solo tenemos un camino... el camino del aprendizaje, día tras día; experiencia tras experiencia...


Si la experiencia humana es una maraña de intersecciones, encuentros y desenlaces entre nosotros mismos, ¿no es acaso la evolución del individuo la evolución misma de los demás? El montaje de una coreografía conlleva la interacción de sus bailarines. El momento exacto de un paso que es necesario para la manifestación de otro... La cadena de eventos nos guía a un pensamiento común de los participantes. Pero… ¿que si súbitamente se lesiona uno de sus miembros y la función es el día siguiente? El colectivo reacciona. El mar de ideas comienza a brotar y de manera mágica un nuevo movimiento improvisado se fija para lo que será la nueva interpretación para llevar el mensaje requerido del coreógrafo. Pero... que ocurre cuando el evento trata de la vida misma. Contamos en situaciones con seres cercanos... donde el amor fraternal prevalecerá y seguimos con la coreografía del momento.




©Lorena Andradez


Pero hay caminos recorridos en solitario. Caminos donde el implacable dolor nos hace sentir la soledad infinita… porque es el dolor más profundo. Solo el que lo sufre puede ver la totalidad de su dimensión. Los cercanos observamos, abrazamos y lloramos... pero solo el que lo padece sufre toda su inmensidad. Son estos momentos donde lo divino y lo humano se intersectan. Momentos donde solo la serenidad nos revelará la paz necesaria para sobrellevar la carga.

Según el relato bíblico de Lucas, ante su muerte, Cristo permaneció sereno... y exclamó: “Padre, en tus manos encomiendo mí espíritu”. Como humanos, lo celestial nos invita a renunciar lo efímero para encontrarnos en la dimensión espiritual y aunque juguemos con la idea de ser omnipotentes, son estas experiencias las que nos llevan a agarrarnos de la fuerza divina más allá de toda comprensión... fuerza que parece lejana excepto en la dificultad… donde lo humano acaricia lo divino.




sábado, 7 de abril de 2012

Pas de Deux: Dance Review

Proyecto 3er Espacio was presented at the 9th edition of the Cool NY 2012 Dance Festival in February, in NYC, an event that originated in 2004 and is curated by Young Soon Kim, Artistic Director of White Wave Dance Company. The festival presents a vast spectrum of ensembles led by inventive rising choreographers along with eminent dance makers with a definite national and international zeal.

Nadine Martínez y Arelis López (foto:©Miguel Anaya-miguelanaya.com)
Proyecto 3er Espacio’s performance of  “Pas de Deux” choreographed by Nadine Martínez, brings to our attention the deep universal subtleties of human emotion contained in memories, relationships, time and space. Portrayed through a delicate, skillful interplay of angles of sight, staring and gazing, gesture, movement, acting, and a clever use of space, lighting and sound elements, the performers represent the thoughts underlying simple human encounters with non-conflicting neutrality. Simplicity is demanding and complicated. Presenting a layer of the mind without interfering with the scene interaction was successfully communicated. I anticipate the group’s work and efforts will continue to flourish.


“Consciously or not, Art compels us to awaken to our higher selves and inspires us to manifest qualities that are not only beneficial for individuals, but for the entire planet. By unifying creator, creation and spectator as co-creators of shared experiences,  art brings about collective change as we shift our focus to rise above the overwhelming distractions of contemporary societies.”   Gloria Llompart  "Global Consciousness Beyond the 21st Century"

lunes, 19 de marzo de 2012

Intimidad Magíca

por: Heriberto Castro

Mientras los modelos económicos se derrumban obligando a re-inventarnos, nacen nuevos parámetros. El paradigma se presenta con la gran pregunta de quienes somos y hacia donde vamos. Andanza, atrevida con sus propuestas, busca sus respuestas.

El experimento del pasado año Danzando a 4 Lados en el teatro Coribantes tuvo su evolución o involución este fin de semana cuando uno de sus participantes nos trae el reto de un espacio aún más reducido pero esta vez sin elementos distractivos (4 lados, 4 compañías). Andanza en esta ocasión nos lanza de manera inapelable a una intimidad inadvertida. La mera acción de sentarse en el espacio de ensayo transformado en sala-teatro inquieta de manera particular al espectador preparando el espíritu a las posibilidades que la experiencia traerá. Elementos sútiles de sorpresa son parte del éxito de la velada por lo que intentaré no revelarlos en este relato quedando las funciones del próximo fin de semana para el disfrute de ustedes.

Ana Inés de la Rosa, Cristina Lugo, Norberto Collazo, Eloy Ortíz, Mara Toro y Steven Rodríguez en COS durante el XXVI Festival de Coreógrafos. (foto: Heriberto Castro)


Andanza en su casa abre el telón imaginario a través de la iluminación con el primer acto compuesto por la adaptación de Andanza en el árbol. Creada para la Universidad del Turabo como parte de un evento poliartístico a finales de febrero, la pieza tiene su particular reto al adaptar su concepto original de un árbol en dicha institución al reducido espacio de ensayo... Casi de inmediato, las dudas, sarcasmos y esquemas preconcebidos de de que un reducido espacio no funcionará... se desvanecen, en la medida que los cuerpos van brotando en el improvisado escenario. Escucho el crujir de la madera del suelo en la parte posterior del salón... resisto mirar por temor a perderme lo presente ante mí y de forma insospechada unos cuerpos torcidos enroscándose se deslizan a través de mis piernas. No hay forma de escapar la sensación de estar en tierra al ver las retorcidas masas acercándose a sus homólogos en escenario, observando raíces que se incorporan a su forma aérea. Con la ayuda de la proyección de un árbol y un vestuario que sirve de espejo, el visual se torna etéreo mientras la percusión de fondo alusivo a madera nos despierta al mundo del espíritu de ese ente vivo que es un árbol.
La arboleda pasa por una serie de acontecimientos donde observamos sus luchas y alegrías, diversidad y resistencia. Juega con nosotros, comparte sus sonidos, nos hacen parte de la tribu y sus guerras. El concepto y coreografía es uno grupal lo que explica la continua sensación de empatía al ámbito vegetal y el sentirnos parte del conjunto por espacio de unos aproximados 40 minutos. Teniendo un poco de reservas con el monologo de la pieza por no ver su necesidad, la adaptación hace hincapié en lo versado del grupo y el movimiento escénico se revela exquisito. La inconsciencia humana ya no es más.... por lo menos mientras el reducido espacio de ensayo nos acoge en su intimidad.

El segundo acto abre con un extracto de Cos (Cuerpo), coreografía montada por la española María Rovira para el pasado Festival de Coreógrafos (2011) y para la cuál tengo pendiente un escrito aparte por lo que pido tiempo ante inconvenientes que paralizaron temporeramente este espacio cibernético. El pequeño extracto presentado en la noche hace punto de contacto para el grato recuerdo del complejo montaje y nos deja con el deseo de ver más.

La tercera pieza presentada fue el estreno y la sorpresa del festejo. Confieso de partida mi poca objetividad ante la gama de sensaciones que la pieza me despertó y la larga recuperación para entender que me ocurrió. El concepto y coreografía de Carlos Iván Santos, Affair @ la ofi es parte de una más extensa pieza que será presentada en mayo y cuyo extracto, manifiesto... me dejó bruto. Esperando el entendimiento de mi vulgar vocabulario... desembucho lo que creo que me pasó.

Bajo el manto de la música de Tchaikovsky en un extracto de El Cascanueces, Santos nos presenta a Maru Toro y Eloy Ortiz en una situación de oficina que claramente es un amor a escondidas desatando desde su comienzo una situación de comedia cuando el “pas de deux” comienza sentados en sillas de escritorio. La situación provoca risas de inmediato contrastastando con excelencia técnica la evolución de los movimientos de ambos en un mueble que es totalmente inestable. Con sus ruedas y movimientos giratorios, la sillas se convierten en instrumentos exponencial para la habilidad y destreza de los bailarines ante la enmarañada coreografía. Además añade dos factores adicionales de igual relevancia: el desplazamiento sensual del personaje de Maru Toro y la intimidad del pequeño espacio de ensayo. Estos tres factores hacen de Affair @ la ofi una catarsis de sensaciones en su transcurso. La inmensa risa que provoca los elementos sorpresivos de la situación pecaminosa más la intimidad del espacio, provoca identificarnos con un circunstancia sin tener que haberla vivido. La apreciación de expresiones faciales y movimientos de piernas de Toro nos toma de sorpresa en lo que provoca lo prohibido y disfuncional. Nuevamente... el espacio de ensayo se tornó en un acierto pues los allí presentes fuimos parte de esa oficina. La imaginación del montaje tiene como uno de los momentos clímaticos cuando Toro camina sobre el techo boca abajo evocando la locura del desliz y el vicio conjurado dentro del marco de comedia de lo rídiculo. El cómo lo hizo y el clímax más intenso de la pieza lo dejo en puntos suspensivos... hay que realmente verla para apreciar lo que en palabras quedo corto y que jamás podría describir de manera jocosa lo acontecido. Será un verdadero reto para Santos el llevar esta coreografía al escenario de Bellas Artes donde se presentará en su totalidad.

La incomprensible “mesmerización” de Affair @ la ofi fue interrumpida con la alegría del divertido Aguinaldo a lo Andanza cuyo estreno ocurrió en la función sin costo al público en el Museo de Arte Contemporáneo el pasado diciembre. Y que mejor sitio para su estreno ante la modernización de la música tradicional por parte de José David Pérez y Waldemar Reyes. Bajo el proyecto musical Los ultra criollos, la coreografía de Carlos Iván Santos propone nuevas estructuras para bailes tradicionales empapandolos de frescura con elementos actuales y modernos. Cabe destacar en la pieza el vivaz vestuario que nos alijera el paso al gozo y diversión además del acertado uso del espacio que en esta ocasión fue mucho más fácil apreciar todos los elementos de la pieza.

En general, los movimientos, saltos y desplazamientos no deslucieron en el escenario más bien el danzar en el hogar de ensayo presentó el excelente acoplamiento de sus integrantes y la capacidad para re-inventarse en la actual economía apesar de la perdida de algunos de sus bailarines. ANDANZA en su casa provó ser un acertado experimento donde el público tuvo la oportunidad de un momento intimo con la compañía. No tan solo el final nos dejó energizados sino motivados a seguir con Maru Toro, Eloy Ortiz, Norberto Collazo, Cristina Lugo, Inés de la Rosa y Steven Rodríguez (el cuerpo de baile) en la curiosidad de como duermen, como respiran, como comparten y hasta como descansan. De mi parte, salí corriendo para no contaminarme; seguir deleitandome con el recuerdo de Affair @ la ofi, seducido por lo prohibido y envuelto en la sonrisa de la comedia... teniendo la esperanza que la musa de mis sueños revelara, que fibra de mi espíritu tocó.

martes, 19 de julio de 2011

El Baile y la importancia de su documentación

por: Heriberto Castro

El Baile... la más vieja de las artes y la más perecedera; sin importar la perpetuidad del movimiento o los impulsos intuitivos de los niños a seguir el ritmo. Cada paso o cada gesto de una coreografía tiene a sus espaldas el gran peso del olvido. Aún ante los avances técnicos de grabación, muchos de los trabajos no se graban. Y si se graban, quedan en los anales de la compañía que lo documentó y a merced de aquel que pueda costear su publicación.

02/27/11 AMOR BRUJO por Malandain Ballet Biarritz. (© HC)
Recopilar sobre una escenografía, su vestuario y hasta su partitura musical son los ofrecimientos de la historia a los que podemos recurrir, indagar e investigar. Pero el componente principal del éxito de una pieza, su coreografía, muchas veces queda en la memoria solo de aquellos que la bailaron y en la mente de su creador.

Y... ¿cuál es la importancia de la historia del movimiento? ¿De qué nos sirve su pasado? ¿Qué hay que aprender y por qué rescatar de la inconsciencia? Llanamente: a mayor conocimiento de cualquier tema, más grande su entendimiento y más dotados para su apreciación.

10/02/10 T. Muñoz/O. Molina en
DESIRE. Festival Coreógrafos. (© HC)
La danza se ha expresado a través del tiempo, en sentimientos sobre los acontecimientos del momento en el lenguaje del movimiento. Ya sea tan primitivo como aclamar a las fuerzas divinas en la esperanza de una buena caza, una éxitosa batalla o el espanto de los espíritus malignos... hasta una declaración socio-política con complejos contenidos filosóficos.

Entender esos cambios estéticos, su diversidad cultural, sentimientos universales, e influencias sociales, políticas, económicas y filosóficas en los diferentes tiempos de la historia es tener el poder del conocimiento.

No basta tener los nombres, fechas y datos biograficos del nacimiento de una coreografía. Tanto el bailarín como el coreógrafo, escogen conocimientos de procesos pasados transformandolos concientemente o no para ofrecernos una propuesta que nos pueda llevar a un nuevo pensar, la introspección... y romper paradigmas.

02/27/11 Interpretación de Thierry Malandain de CARMEN.
Malandain Ballet Biarritz. (Foto: Heriberto Castro)
Comprender como se baila y la mente del coreógrafo es entender como se vive... como pensamos... ¡hacia donde vamos!

Y si bien comparaciones pueden ser estimulantes, ver una coreografía en sus propios términos nos seduce a la comprensión de porque el coreógrafo escoje una particular secuencia de movimientos para crear su discurso, revelación o testimonio. El coreógrafo se convierte en mensajero... ya sea de su consciencia o del universo. Su virtuosidad descansa en su capacidad de crear un efecto y emoción a través del movimiento que nos haga pensar, reflecionar y hasta entender los procésos de nuestra sociedad. Por otro lado, el bailarín aporta con la sensibilidad de la interpretación de la coreografía con su desarrollo consentido o con la intensidad de su vida tumultuosa o colorida.

Los espectadores experimentamos si una particular coreografía logró su cometido... si nos dijo algo; si clarificó algún enigma o sencillamente su estética tiene valor en sí mismo. La apreciación depende altamente del conocimiento de su audiencia... y el conocimiento viene a través de su documentación, faltando esta, no es extraño la escasa audiencia en las funciones de baile. Coreografías pueden estar condenadas al olvido, pero el baile continuará su vida. Aún así, su audiencia necesita de la historia para su apreciación. Es la única forma de que esta crezca y aproveche la oportunidad que nos brinda este arte... más allá de nombres y fechas, cada día se abre y cierra la cortina. Y con cada abrir y cerrar de cortina, la posibilidad de un nuevo capítulo en la historia del baile.

domingo, 10 de julio de 2011

¿Por qué crucificamos a nuestros Mensajeros de PAZ?

por: Heriberto Castro


Ballet Brio en "El Arte de Morir"
(Foto: Heriberto Castro)
Cuando Rodney Rivera nos presentó El Arte de Morir en la Semana Internacional del Baile con la temática del asesinato del atleta Jose A. Vega a manos del policia Abimalet Natal la angustia y el dolor translució en la pieza permeada en la ironía que un joven ayudando a la uniformada fuese asesinado por esta. La ironía del súceso provoca replantearse sobre la vida misma y su significado… para qué estamos aquí.

Nuevamente la ironía nos toca con el asesinato en manos de las fuerzas malignas a un agente de Paz. A través de su poesía invitaba a la reflexión motivando al oyente que la paz es una mejor forma de vida. Cantante, compositor, escritor y dibujante, Facundo Cabral se dedicaba a lanzar coplas de amor hablando de la libertad y denunciando injusticias... y ayer se aconteció lo que tantos vimos como la Gran Injusticia de la Vida. Ayer todos nos preguntamos ¿De qué se trata todo esto? No bastó con ser declarado en el 1996 por la UNESCO “Mensajero Mundial de la PAZ”... tenía que morir como un Cristo.

Y… ¿DE QUE SE TRATA TODO ESTO? Si la muerte de Cristo nos sirvió para redimir nuestros pecados... ¿de qué nos sirve la muerte de Cabral? Acaso la constante vía del mal requiere que un “representante de Cristo” muera para recordarnos como sociedad ¿dónde estamos parados en relación a lo divino? La muerte siempre nos trae reflexión, pero que duro sentir la injusticia. ¿Cuál es nuestra realidad y qué debemos aceptar? ¿Qué está obstruyendo nuestro camino hacia el bienestar social y la paz? ¿Por qué nos rechazamos, asesinandonos por diferencias futiles? ¿Por qué cerramos puertas a la intimidad del Ser? Si Cabral enfrentó al enemigo interno al superar su pasado liberandose de su propia destrucción, ¿por qué un agente externo lo aniquiló?

Hay preguntas que parecen no tener respuesta... y quedamos a la interperie de nuestra guerra mental buscando un diálogo interno que nos de algún equilibrio ante la realidad. ¿Cómo rescatamos el ánimo ante los súcesos? Siempre lo hacemos... usualmente a costa del olvido, la indiferencia o simplemente no pensando.

Pero es que la vida ya no dá más... tenemos que replantearnos en que mundo es que vivimos y cuán necesario son más Facundos Cabrales en la vida. Realmente vivimos en guerra y no hay matices... El bien y el mal son fuertes contrincantes con caídas en ambos bandos. ¿Qué es lo que debemos cambiar? ¿Cuál es el método para una mejor sociedad? ¿Cómo construir la manera correcta de ver el mundo desde sus cimientos?

Obviamente la educación es vital para esta transformación... pero hemos abandonado el próceso como familia, como sociedad. Uno de nuestros luchadores por eso cambios sociales lo es José A. Vargas-Vidot quien planteá: “El crimen no comienza en el punto, alli se expresa. El crimen comienza en el abrazo ahorrado, en la cuna ignorada, en el libro no leido, en el pupitre vacío, en el silencio de los corazones. Es un fenómeno complejo porque nos retrata por dentro, es el efecto terminal de una herida que nunca ha sanado.”

Y si sanar las heridas es un procéso individual, ¿cómo educamos hacia esa ruta? ¿Cómo hacemos refleccionar a las “otras fuerzas”? Solo se me ocurre imaginar que necesitamos más Cabrales a sabiendas que sus vidas pueden ser parte de un plan (divino) donde quizás la vida misma tenga que ser ofrecida para invitar a la reflección. El sacrificio de su vida es quizás parte de uno de sus poemas, decisión de su espíritu cuando se montó en ese auto que sin saberlo conscientemente se convertiría en una confrontación de valores.


Vargas-Vidot dice en relación a su muerte: “porque desearte descanso si el espíritu de un revolucionario ni se sienta ni se acuesta, solo recarga.” Quizás, en la danza de la vida, este bailarín decidió hacerce más liviano... para volar más alto, para alcanzar su plenitud. Quizás, para tener otro aliado desde el otro lado... para que a través de su muerte algunos inicien su viaje a su mundo interior... quizás inclusive a los que causaron su muerte.