lunes, 27 de junio de 2011

Semana Internacional del Baile 2011: (Parte 2)

Viernes, 17 de junio: Noche de Pasión


videoLa carga de comenzar la pasión de la noche lo tuvo la coreografía de Carmen creada para Ballet Concierto por el peruano Jimmy Gamonet de los Heros en el 1994 con el Pas de Deux de la Habitación. El desafío de crear el estado emocional de la pareja en la habitación tuvo su resplandor con la armonía de una secuencia de movimientos en arabesque que arrancó aplausos ante tan enternecedor momento creado por Tania Muñoz y Roberto López. La sensualidad y seducción se impuso ante la narrativa de sus interpretes.

Daniel Ramírez & M.Pérez/Guardadito (HC)
Presentado recientemente en Danzando a 4 lados (Coribantes), vemos nuevamente a Guardadito de Rodney Rivera. Presentado por la Compañía Mauro, en esta versión de teatro proscenio tenemos valor añadido con el uso de las sombras como parte coreógrafica. Estas triplican el nivel enérgetico de la pieza y nos lleva a una experiencia visual extraordinaria.



L.Rivera, C.Lugo & A.Ortíz (HC)
Refrescante, graciosa y retadora a nivel físico lo fue Impulso en la Siesta. La coreógrafa Petra Bravo (Hincapié) nos introduce toda una serie de situaciones generadas en el deseo de tomar la siesta utilizando el recurso tanto de imágenes surrealistas como movimientos inesperados que causan reacciones placenteras al espectador. La pieza contó con la música e interpretación en vivo de Eduardo Rosario y los bailarines Lyulma Rivera, Cristina Lugo y Ariel Ortiz.


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La sorpresa de la noche recayó en la narrativa de la vida de Frida Kahlo y su tortuosa relación con Diego Rivera. Con la participación de por lo menos 20 bailarines, New World School of the Arts (NWSA-Miami, Fl) presentó VESPERS FOR FRIDA (Vísperas para Frida). El desafío de presentar el drama turbulento con momentos trágicos y otros dignos, el coreógrafo Peter London nos trae una pieza que utiliza una extensa gama músical y una paleta de colores tanto en movimientos como vestuario. El relato que debe haber tomado más 40 minutos nos mantuvo atentos ante la cronología de eventos. La transformación y desarrollo del personaje de Frida así como la evolución de la complejidad de movimientos escénicos a través del desarrollo de la pieza produce con efectividad la sensación del pasar del tiempo viviendo con gran emoción cada etapa. Como público, me impresionó el uso del espacio escénico donde el extenso cuerpo de baile mantuvo la fluidez de la historia con movimiento nada sobrecargados. La bailarina Jessica Quintana fue extremadamente convincente como Frida Kahlo tanto en su ejecución como por su físico. El proceso de vida de Kahlo se derrama en su obra y el coreógrafo aprovecha esta coyuntura para que en un momento dado del relato tome vida una de sus pinturas. Este momento es uno particular cuando la realidad imaginaria de la pintura de Kahlo nos lleva al surrealismo de su propia vida. La pieza nos deja la sensación de la presencia del espíritu indomable de Frida Kahlo.