martes, 28 de junio de 2011

Extensa jornada, gran satisfacción: Airosa Semana Internacional del Baile 2011

por: Heriberto Castro



Si es cierto que el éxito y el fracaso son dos compañeros inseparables, la ausencia del segundo fue quizás el único desengaño sufrido durante las funciones de esta edición de la Semana Internacional del Baile. La jornada estuvo plagada de sorpresas, aciertos y grandes destellos de energía por sus intérpretes que se dieron a la tarea de presentar exigentes coreografías. Mi mayor satisfacción... la observación de una diversa gama de estilos en corto tiempo (5 días) todos conducente a la apreciación de nuestra propia humanidad. Los pocos errores que ocurrieron pasaban rápidamente al manto del olvido. Intentaré hacer un resumen tomándome de la mano del perdón por las omisiones que ineludiblemente cometeré.


Jueves, 16 de junio: Noche Ecléctica

Max González junto a Ballet Brio. (Foto: Heriberto Castro)
La sorpresa... No Solo Polvo (Compañía Ballet Brio).
Sin grandes demandas técnicas, la coreografía de Rodney Rivera nos transporta velozmente desde su comienzo a un estado mental reflexivo... el recuerdo de la juventud al ocaso de la vida. Como eje principal, utiliza a Max González como intérprete convirtiéndose no tan sólo en una pieza autobiográfica si no también en un homenaje en vida. González estudió en la década de los 40 en The School of American Ballet apenas fundada por George Ballanchine. Colaboró con el Teatro de Danza de José Parés y se desempeñó como crítico de ballet en la prensa local por muchos años. A él se debe la autoría de Trayectoria del Ballet en Puerto Rico. Este texto tiene su comienzo con el recuento de una entrevista a Ana Pavlova en la edición de Puerto Rico Ilustrado de 1917 y nos sumerge a los eventos balléticos en la isla desde los años 30, terminando con la potencialidad de nuestro ballet cuando Diana Pérez gana las competencias celebradas en Jackson, Missisippi en el 1990.



La trascendencia de No Solo Polvo tiene su particular encanto cuando el “anciano” gesticula tenues expresiones faciales en determinados momentos provocando un mar de emociones al espectador. Con música de Philip Glass (The Hours), el contraste de lo vigoroso de los movimientos con el sutil desplazamiento corpóreo de González añade conmoción sobre las diferentes etapas de la vida terminando el personaje cargado por sus vivencias, recuerdos y musas a su destino final. Hago una pausa para agradecer al coreógrafo Rodney Rivera por homenajear con la pieza a González de quién su vida no ha sido polvo con su vasta colaboración al mundo del baile en Puerto Rico y por hacernos a los presentes parte de la historia. Definitivamente, Max vivirá por siempre en la pieza.


Rodrigo Correa y Analia Alegre en La verdad de las almendras. (© HC)
La bailarina independiente Analia Alegre nos trajo La verdad de las almendras con aparente sencillez, la pieza multisensorial tiene como recurso la participación del cellista Rodrigo Correa, además de la actuación. Nos confronta con el hecho de que el hombre actual no puede ni conocerse a sí mismo y a través de movimientos, el personaje explora la necesidad interior de un despertar; establecer cambios en pequeños pasos... Súbitamente, se le presenta una serie de globos. Acto seguido comienza a explotarlos como si representasen barreras o problemas en su camino. Una vez termina este encuentro aparece Correa tocando el cello vestido con traje de globos. Expresa la bailarina exhausta no tener tiempo para la melancolía... y en un interesante texto de la escritora Sarah Ruhl, el cellista le invita a aceptar su emoción como el ideal. Analia se pone el traje de globos saliendo del escenario con una leve sonrisa. Aquí la enseñanza en que la forma en que se lleven los problemas, o como decidamos verles determinará nuestra evolución.


Marena Pérez y Odemar Ocasio (© HC)
Balleteatro Nacional tuvo su participación de la noche en tres ocasiones. La primera en coreografía de Rebecca Canchani, Descalzo, Carnaval de Venecia, Pas de Deux (Marius Petipa) con participación de Marena Pérez y Odemar Ocasio y la tercera Alturas coreografía de María Julia Landa y la intervención de Tatiana Rodríguez. Todas majestuosas y de gran precisión técnica.


Acarón & Figueroa / Bloodstone
En coreografía de Yamilette Padilla (Western Ballet Theater) y bailando junto a David Soler, nos cautivó los esbeltos y volatiles desplazamientos de Final donde los apegos y despegues de un vínculo entre dos es la temática. Esta se repite de forma más dramática ante movimientos más arriesgados y contemporáneos en Bloodstone coreografía de Thania Acarón y Juan Leiba; interpretando Thania Acarón y Benjamín Figueroa.

Lombard Twins (©  HCastro)

La noche tuvo su final con la participación de Lombard Twins. Basado en la emoción más que en la técnica, Martin y Facundo Lombard han denominado su estilo Expresión Libre. Verdaderamente la experiencia fue hipnótica a su entrada al escenario con música de Astor Piazolla y el remate se produjo con su “high-energy Tap-Dance” en 1 TAP ACAPELLA IMPROV.


Nota Aclaratoria:
No señalado en el programa, la participación de Marena Pérez y Odemar Ocasio en Carnaval de Venecia, Pas de Deux fue una colaboración de Mauro Inc. al evento. La pieza fue presentada recientemente por Balleteatro Nacional donde ambos bailarines también ejecutan sus destrezas.