viernes, 25 de mayo de 2012

Convocatoria... TRANS/VISUAL






Deseo convocarles a que asistan en sus ultimas funciones del viernes 25 y sábado 26 de mayo a la propuesta de Karen Langevin... TRANS/VISUAL pro fondos a su proyecto Ojo al detalle. En una intención de una nueva mirada, su lenguaje corporal juega con nuestros procesos cognitivos despertando interrogantes. La experiencia se torna única desde la compra del boleto, la escolta al espacio teatral... y la propuesta.

Mis impresiones... más adelante. Me agradaría que luego de asistir, entraran sus comentarios al blog. Les adelanto que plasmar mis impresiones no será tarea fácil.





Funciones: 8PM
Donativo sugerido: $8.00
Espacio teatral “Y no había luz
Ave. Ponce de León, altos de “Executive Manolo
frente a la “Central High” diagonal al Centro de Bellas Artes de Santurce

domingo, 20 de mayo de 2012

Oscar Mestey Villamil: lo complejo de lo sencillo

por: Heriberto Castro

En un enlace interdisciplinario, el Museo de Arte Contemporáneo de P.R. aprovechó la conyuntura de la exhibición pictórica del artista Oscar Mestey Villamil, Contramuro, Obra 1975-2010 para presentar una retrospectiva de su trabajo coreográfico el pasado 11 y 12 de mayo. Las tres piezas presentadas del fecundo artista, tienen su nacimiento en el 1986.

Con las vistas televisadas del Cerro Maravilla, mientras Iris Chacón anunciaba su tremendo “coolant” y el cantante Lou Briel alcanzaba insospechada popularidad con su éxito “Yo puedo”, las contradicciones de la época alumbraban un futuro incierto aún con un 'desbordamiento económico'. Me enfoco en ese curioso paralelismo del contenido de las coreografias con el mundo de la década.

Recordando la política económica del presidente Reagan promoviendo el consumerismo, reduciendo contribuciones, y el aparato gubernamental (Reagonomics) entre otras, logró un aparente éxito creando empleos pero triplicó a su vez la deuda nacional (al igual que hoy) alejando las riquezas de la clase pobre y media para ser transferidas a la pequeña clase alta. El desastre quedó simbolizado por la explosión de la nave espacial "Challenger en el 1986 con la muerte de la tripulación de sus siete miembros.

Es ese caos paralelo a la aparente simpleza de la coreografía de Mestey a la vez que esta llena de complejidad con minuciosos giros y movimientos independientes entre brazos, piernas y torso…. igual que la década.

Osvaldo Ruiz en "Estudio en Azul" / foto: © H. Castro
Bajo el manto sonoro del coquí, la velada comenzó con Estudio en Azul y música folclórica latinoamericana. Osvaldo Ruiz de Ballet Concierto de PR tuvo la ardua tarea de entregarse a una secuencia de movimientos cuyo despliegue formaban sencillas formas corpóreas. La sencillez de la forma era retada durante toda la pieza con la capacidad del bailarín de asumir posturas evidentemente dificultosas apelando al control de su cuerpo. Esto sincroniza con lo que Lilliana Ramos Collado llama sobre su obra pictórica la estabilidad desestabilizada.



Dr. Nelson Rivera / @H.C.

De igual forma, Beatriz Irizarry (miembro de Hincapié) acepto su reto en Arlequinando I con la música experimental de John Cage (Música para piano de juguete amplificado) e interpretado por el Dr. Nelson Rivera. Con movimientos sin un destino climático e independiente de la música, Mestey nos presenta una pieza lenta y precisa llena de detalles. En evidente desafío, Irizarry logra mantener una fluidez energética pese a movimientos que por momentos exígian total disociación entre brazos y el torso mientras se ejecutaba giros lentos antagónicos con las piernas. Sin detener el movimiento corpóreo, manteniendo los brazos en ritmo independiente crea la ilusión a estar frente a una caja de música... la complejidad de lo sencillo.




Guerreras en "Rito" / foto: © Heriberto Castro
La retrospectiva terminó con Rito, pieza cuyo debut lo fue para el primer Festival de Coreógrafos (llamado entonces Taller de Coreógrafos). Con la vestimenta original, la pieza comienza con la personificación de tres dioses (Nicole Colón, Josué Ortíz y David Jorge) cuyos movimientos se convierten en lienzos vivientes ante los leotardos pintados por el propio Mestey. Movimientos “prensados” y ondulados de las deidades se presentan en oposición a la soltura y vigor de los guerreros evidenciando el choque de energias ante la selección de la escogida (Alice Ayala) para el sacrificio. A diferencia de las dos piezas anteriores, Rito tiene su momento climático pero el sentimiento de la pieza consiste en los dos tiempos opuestos entre los guerreros y las deidades. Es ese detalle del movimiento que caracteriza la actividad de Mestey llevandonos a su contemplación.

Dioses de "Rito" / foto: © H. Castro
Quizás para algunos, las coreografías de Mestey pueden parecer sencillas aún dentro de la complejidad de sus giros de brazos o caderas. El valor de la estética se va modificando por lo aprendido y olvidamos el comienzo de todo... la sencillez en los patrones de la naturaleza.

En el transcurso de la vida buscamos en nuestro interior un despertar, obligados como único camino desaprender lo aprendido… regresando a lo evidente, re-conectando a la sencillo.


Nota: Además de su obra plástica, Oscar Mestey Villamil perteneció a Retablo Puertorriqueño y el Taller de Histriones de Gilda Navarra ('75). Organizó la Colección de las Artes y el Archivo de la Danza para el Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Puerto Rico.


jueves, 10 de mayo de 2012

TRIDIMENSIONAL... laberinto de emociones

por: Heriberto Castro

Norberto Collazo, Eloy Ortiz y Steven Rodríguez en "Sueños recurrentes" / foto: @Heriberto Castro


Reconciliar la voz de nuestros deseos interiores con la realidad que acarrea los tiempos presentes parece ser un laberinto de desafíos. Pero cuando hemos logrado una identidad, la confianza solo puede llevarnos de la mano al éxito y al crecimiento. Y es que la presentación de Andanza del pasado fin de semana en la Sala Experimental del Centro de Bellas Artes de Santurce, testimonió la riqueza de lenguaje a la hora de querer tocar una gama de temas con el instrumento del cuerpo. La presentación fue balanceada llevándonos desde la introspección, la risa y el llanto.

Steven Rodríguez en "Sueño recurrente" / foto:@HCastro
El festival corpóreo tiene su comienzo con el estreno de Eloy Ortíz, Sueños recurrentes. Tres varones, tres cuerdas suspendidas... desde la penumbra del escenario comienza una serie de movimientos sugiriendo etapas, ideas y procesos. Las fuerzas que protagonizan nuestra interacción con el mundo (de acuerdo a Freud)... el id, el ego y superego parece interrelacionarse en una serie de oscilaciones que muy bien podrían ser un paralelismo con nuestros propia marcha de vida. Carl Jung sugiere que los sueños tienen el propósito de restablecer el equilibrio psicológico del soñador, que ayuda a ver las cosas desde otro punto de vista para rectificar en la vida consciente. La tridimensionalidad del espectáculo toma su relevancia de entrada cuando la pieza utiliza el equilibrio en las sogas para explorar el paradigma de los sueños ayudados por los diversos puntos de vista que provee la Sala Carlos Marichal pese a su montaje frontal. La sencillez de la propuesta de Ortíz contrasta con su requerimiento físico cuando casi la totalidad se basa en contrapesos, balance y desplazamiento sobre las sogas.

El laberinto continúa coreografiado por Carlos Iván Santos.

Norberto Collazo, Maru Toro, Eloy Ortíz y Ana Inés de la Rosa en "Reflejos en la 385" / foto:@Heriberto Castro


Inspirado en el evento multimedial del artista plástico Rafael Trelles Monumento al fracaso (2008), Reflejos en la 385 es un grito de protesta ante la contaminación por la chatarra industrial de la CORCO (Commonwealth Oil Refining Company) en Peñuelas. Estrenada en el 2009 y utilizando la música electrónica de Tato Santiago (comisionada para el proyecto de Trelles), Santos encamina a la audiencia al desastre desde su comienzo al proyectar las fotografías de la CORCO de Johnny Betancourt. Los rostros de la audiencia son iluminados por momentos por el giro del proyector desde un barril industrial etiquetado MERKUR sugiriendo la contaminación y provocando dolor al cegarlos, estos optan por cerrar los ojos semejando actitudes ante la problemática. Con vestimenta gris metálica, los bailarines asumen por momentos postura del gigantesco monstruo y en otros, circunstancias, desenlaces y posturas que como pueblo hemos tenido ante los desastres de la industrialización en el presente. Creo ocurrente cuando en la pieza se danza con los ojos vendados en pura analogía a los que no vemos ante el acelerado ritmo de vida... donde las prioridades se desvirtúan continuamente. Al final, aún con la protesta, el monstruo (la industria, el progreso…) nos absorbe.


Maru Toro como la gerente moralista seducida por el ejecutivo seductor (Eloy Ortíz) / foto: Heriberto Castro


Lugo, de la Rosa & Rdz / @HCastro
En una nota más alegre, el humor del estreno de La_ofi.org es sencillamente hilarante. Con extractos musicales de El cascanueces, La bella durmiente y El lago de los cisnes de Pyotr Ilyich Tchaikovsky y extracto de Giselle de Adolphe Adam, la pieza juega con el absurdo de la vida dentro del marco de labores de una oficina. Dividido en partes (El miqueo/ El rapeo y mangue/ Affair @ la ofi/ La locura), nos transportamos al lenguaje del cine mudo donde las expresiones faciales se convierte en elemento crítico para el mensaje. Así, la ayudante feliz (Cristina Lugo) baila durante la larga pieza con una sonrisa continúa y el jefe malhumorado (Norberto Collazo) se mantiene en actitud aún en los saltos y giros. Cada segmento tiene su particular encanto con el destaque de uno u otros personajes maravillando al público ante las continuas circunstancias que todos en algún momento de nuestras vidas hemos visto o vivido. La risa es inevitable desde la aparición de cada personaje hasta el sorpresivo final. La parte convulsiva de la pieza lo es Affair @ la ofi cuyo extracto fue presentado en Andanza en su casa reseñado el 19 de marzo. En esta ocasión, al estar en contexto en la totalidad de la pieza, el personaje de la gerente moralista (Maru Toro) tiene un giro jocoso con el desarrollo de su personaje ante las seducciones del ejecutivo seductor (Eloy Ortíz). Aplaudo lo bien logrado y la capacidad de todos los bailarines transmitiendo la esencia de cada personaje. Cada elemento era esencial para enlazar el contenido... desde la dejadez del vago bochinchero (Steven Rodríguez) hasta la mirada perturbada de la asistente paranoica (Ana Inés de la Rosa). Quizás un elemento a considerar es si las personas ubicadas en los laterales de la Sala podían apreciar la totalidad de las expresiones faciales ante el hecho de que el montaje es frontal. Desconozco este hecho al verla desde el frente.


Ana Inés de la Rosa y Eloy Ortíz en "Diez años sin ti" / foto: @Heriberto Castro


Carlos Iván Santos nos toma desprevenidos al sumergirnos en la añoranza y el dolor de la perdida en Diez años sin tí (estrenada en 2010). Trastocando la altura, anchura y largura de nuestro corazón y espíritu, la pieza diseñada para la Sala Experimental, comienza desde el sonido de las cortinas anunciando el abrir del cielo dirigiéndonos a girar nuestra mirada hacia lo alto. En tres de las paredes, tres parejas; en los tres lados, sombras sugieren cruces... y al ritmo del Concierto de piano no. 2 en Fa Mayor, Op. 102, de Dimitri Shostakovich... el alma mujer se moviliza para el encuentro... el varón. Con una serie de cargas y balances, la pieza sugiere la felicidad del encuentro, la dicha de estar juntos en la sutileza del gozo y el deleite. Complacencia sublime y elevada donde el toque de los rostros anuncia lo profundo del sentimiento. A su final y en despedida, lo femenino se eleva hacia unas escaleras y quedando su sombra... de manera momentanea… durante el transcurso de su ida; el ádios y el sentimiento de perdida es lo que queda en la sala mientras en la oscuridad... escuchamos los sollozos de algunos, incluyendo el que escribe. Los aplausos encantados calmaron el espíritu y aquietaron el alma para la compostura a lo cotidiano. Para aquellos que perdimos nuestras madres, la pieza es clara en su contenido. Admito sucumbir ante la genialidad de Santos en su coreografía cuya sencillez revuelca el océano de emociones... aunque la haya visto anteriormente.

Siendo Diez años sin ti construida para la Sala Experimental, invito a no perder esta puesta en escena que repite este fin de semana 11, 12 y 13 de mayo cuál, en ironía o confabulación, el domingo es el Día de las Madres. Les auguro una función cuya totalidad dejará su alma abarrotada de sensaciones memorables.


*Repeticiones de tres:
Sueños recurrentes: 3 varones, 3 "sets" de sogas
Reflejos en la 385: 3 parejas
La_ofi.org: 3 escritorios
Diez años sin ti: 3 parejas, 3 lados, 3 iluminaciones

*Tridimensional: (def.) de tres dimensiones (ancho x alto x largo)

domingo, 6 de mayo de 2012

Día Internacional de la Danza: metáfora de unidad

por: Heriberto Castro



El pasado 28 de abril conspiraron músicos, pintores, escritores y diseñadores con bailarines de diversas ramas para celebrar el Día Internacional de la Danza; celebración proclamada por la UNESCO hace treinta años declarando el 29 de abril su día. Las instituciones unidas en el evento de todo el fin de semana lo fueron el Instituto de Cultura, la Escuela de Artes Plásticas de PR, el Conservatorio de Música de PR y la sede del evento, el Museo de Arte de Puerto Rico. La colectiva estuvo organizada por AproDanza (Asociación Asociación Profesionales de Danza de Puerto Rico) bajo la dirección de Mayra Collazo Ortíz.

Procesos y Sinergía del taller por Awilda Rdz Lora y Jessica Bravo. En foto, Jennifer M.Otero / foto: ©Heriberto Castro


En homenaje póstumo a la historiadora y crítica de arte y profesora de la Escuela de Artes Plásticas, Haydeé Venegas, el extenso programa inició el jueves 26 de abril con la conferencia 'La identidad como politica del cuerpo' por la artista invitada la mexicana Ania Páez en dicha institución. El sábado 28 de abril presenciamos en el atrio del Museo de Arte de Puerto Rico la coreografía producto del taller del 15 de marzo, Laboratorio Coreográfico: Procesos y Sinergía, cuyas facilitadoras lo fueron Awilda Rodríguez Lora y Jessica Bravo Peña. En un diálogo entre cuerpos, la pieza presentó momentos de relación armónica con discrepancias y choques energéticos siendo el preámbulo de las actividades del museo. Angelie Vélez, Ileanamarie Ruíz, Jennifer Marie Otero y Yari Taína Rodríguez integraron la pieza.




Acto seguido, una Lección Demostrativa (Fusión Híbrida: Ballet y Danza Moderna) por Mayra Collazo habilitando el escenario del teatro Raúl Juliá en taller de baile con los bailarines Rocío Espada, Irene Quiñones, Alexander M. Rizik junto a Verónica Rodríguez y acompañados por el teclado de Jaime Rivera, mantuvo atentos a los presentes. La clase de pasos básicos del ballet y sus diferencias de la danza moderna le dieron al público herramientas para apreciar esta disciplina del arte. Un aplauso a la intervención educativa.

En el mismo espacio, Iván Olmo (Polimnia) presentó una pieza de teatro-físico. Con elementos de danza contemporánea y utilizando técnicas de mimo (Étienne Decroux), Olmo penetró en la audiencia ante la serie de emociones expresadas con su cuerpo y una mesa.

Intervención de Iván Olmo en muestra de teatro-físico / foto: ©Ana Martínez

La velada en el teatro del Museo de Arte de Puerto Rico culminó con tres declamaciones por David Ortíz Angleró. En colaboración con la interpretación corpórea de Mayra Collazo en los poemas Ronda sobre marina por la montaña de nuestra Julia de Burgos y en Los heraldos negros del peruano César Vallejo. Si bien el espíritu de clamor de Burgos impregnó la sala ante la interpretación de ambos, el dolor profundo de la poesía de Vallejo ante los golpes de la vida se desplazó del escenario a los corazones del oyente ante la potente voz de Ortíz y el quejido corpóreo de Collazo.

Kutasha Silva en "All of Me" / ©Ana Martínez
Exhibición vestuario / ©H. Castro
Ya en el atrio del museo, en interludio, tuvimos la demostración de QiDance por la entrenadora Lucila Pérez dando paso a un momento mágico... la voz de Kutasha Silva interpretando la pieza de jazz “All of me” de Seymour Simons/Gerald Marks mientras tocaba su cello a manera de contrabajo. En un concepto coreográfico de Wilbert Pagán, los estudiantes del programa de diseño de la Escuela de Artes Plásticas presentaron la Exhibición Performática de Vestuarios para la Danza. El estilo armónico de Kutasha ambientó de forma alucinante la presentación del vestuario de los diseñadores nobeles Rebekah Suárez, David Serret, Lynette Marrero y Susana Cumba.

En la liviandad del domingo iniciaron en el atrio al mediodía ante un puñado de personas con la Danza Urbana de Stephanie Goméz y Wilfredo Adorno (The Union Crew). El dúo incansable ante la larga exposición del género, tuvo su presentación precisa y enérgica.

Posteriormente el ritmo armónico barroco de los músicos Elimar Chardón (arpa & cuatro), Kutuska Silva (cello), Abraham Barrero (oboe) y Ángel Carrión (piano) dieron paso al disfrute del vestuario permitiendo en el trancurso una alta concurrencia.

Rocío Espada en "Silencio Absoluto" ©Heriberto Castro
La velada continúo con tres presentaciones de Danza Experimental simultáneas en el ala sur de las galerías del primer piso. En lo que serían presentaciones ciclícas, llegué en el final de Las Chulas de Awilda Rodríguez Lara, sospechando las piezas se alargaron más que otras sin permitir la rotación adecuada; lamentando perder su ejecución. No obstante, disfruté de Silencio Absoluto de Rocío Espada Brignoni y Medio en Blanco de Luis Arrufat Elías.

Si bien para cuando pasamos al ala sur para apreciar la Danza del Medio Oriente, la concurrencia lanzaba el reto del acomodo, el disfrute propició un ambiente de camaradería donde todos buscamos el sano compartir de los espacios disponibles. Bajo esta atmósfera, Leyla Zahar tuvo su demostración guiada con la historia del género clásico oriental por Rafael Puello.

Leyla Zahar y Zeina Raks en danza oriental y tribal ©Heriberto Castro

Con el mismo enfoque educativo, Zeina Raks bailó el estilo American Tribal Style Bellydance® el cual es una fusión de España, India y el Medio Oriente basado en la improvisación y creado por Carolena Nericcio.

Yarí Taína Rodríguez y Manuel Carmona nos presentaron en el ala norte la pieza Ante-Entre-Hasta. Esta danza contemporánea toma elementos de la Bomba puertorriqueña utilizando un contrabajo (Eilmar Chardón) y un tambor subidor (“Charlie” Pizarro). Quizás siendo una de las piezas inovadora de la tarde, lo concurrido de la sala no me permitió llegar dando paso a apreciar únicamente su final.

"Juana la Chispa" ©H.Castro
Regresando al atrio, nos recibió las bailaoras Jeanne D'Arc Casas “Juana la Chispa” y Mariana Rosario en la voz de Maruja Pastora (percusión/Mariela Mendoza) en Viñetas Flamencas. Destaco lo alucinante del despliegue de Juana la Chispa y la habilidad de improvisación de la cantaora; generando en el lugar una vigorosa aclamación por parte del público para su continuación.

Renia Fermaint / ©Heriberto Castro
En su parte final, Iván Olmo, en traje de etiqueta circense y sombrero de copa, nos esperó en el Jardín Escultórico para guiarnos hacia la lectura de un cuento infantil interactivo con los niños presentes por la escritora Renia Fermaint Rosa. Fermaint utilizó una serie de recursos visuales, cánticos, juegos y bailes que hizo de la lectura un pasadía no solo para los pequeños sino también a los niños adultos embelesados ante la dinámica.

El Gran Final...
I.Olmo & J.Santiago©HC

Olmo retoma el personaje guiándonos por una serie de estaciones bajo la dirección creadora de Nadine Martínez. Como base al movimiento utilizando las esculturas y estructuras del jardín, Martínez nos brinda como primera estación las musas de las artes representadas por Kamyr Pérez, Francheska Ramos y Sofía Unanue en movimientos de improvisación. La sencillez de la pieza junto al colorido de la vestimenta con el verdor del jardín construyó un lienzo viviente que mantuvo al público perplejo conduciéndonos a un quasi estado meditativo.


Francheska Ramos & Kamyr Pérez en Las Musas de las Artes / foto: ©Heriberto Castro


La segunda estación: La niña en el espejo. Presenciando a Mayerli (9años) e Isairis (11 años) utilizar movimientos de la técnica de Rudolf Laban, vemos una mirada en el espejo sin saber cual es la real y cual es el reflejo en anticipo a las próximas estaciones.

Tercera estación: Sin punto focal específico encontramos cinco sillas y tres personajes dentro de una árboleda de bambú. En juego con la lógica de los movimientos y en clara intención de crear un caos, Martínez rinde tributo al expresionismo abstracto de Jackson Pollock. Posteriormente, apropiándose del dadaismo al lado derecho, encontramos personajes en chapaletas, lazo gigante rojo, pantalón corto rojo, chaleco (“vest”) azul y sombrilla desplazando movimientos que nada tienen que ver con su ropa entrando en el absurdo e irracional al ritmo del tiempo marcado por un tambor.

El recorrido termina en ballet con un tributo al pintor y escultor Edgar Degas quien honró la danza en su trabajo. Pieza que otorga la experiencia al espectador de apreciar tal vez pintura en movimiento. Retar lo tradicional no siempre es cómodo pero el crecimiento y transformación del espíritu nunca es tarea simple. Quizás lo obvio pasó desapercibido ante la cantidad de público que llegó al filo del cierre dificultando su disfrute pero dejando ver un sediento público a este tipo de actividad y su valorización de la danza como arte. Auguro un crecimiento de público como resultado del esfuerzo de este año al celebrar el Día Internacional de la Danza.

M.Collazo & Pleneros de Severo
La actividad tuvo su cierre en la Plazoleta del jardín al son de Los Pleneros de Severo fundiéndose el público con los artistas de la danza en un gran baile.



El Conservatorio de Música de PR cuenta con la Escuela Preparatoria del Programa de Danza. Para info: (787) 751-0160 ext. 264, 268  escuelapreparatoria@cmpr.gobierno.pr

domingo, 29 de abril de 2012

En el orden de las cosas: CoDa 21

por: Heriberto Castro

El camino que escojamos para ver el mundo
crea el mundo que vemos.”


Cuerpos (No) Mienten / Coreografía: Ana Sánchez-Colberg / foto: ©Heriberto Castro


Frente a la persistente metamosfosis de la danza moderna, la noche del sábado 21 de abril en el Centro de Bellas Artes de Santurce contemplé el nacimiento de una nueva actitud... otra mirada al complejo arte del baile, CoDa 21 (Compañía de Danza 21). Al menos con una planta baja de la Sala de Festivales abastecida, la excelencia de sus integrantes tuvo su encuentro con la lluvia de aplausos ante extraordinaria presentación.

Nutriéndose de colaboraciones y talleres en el extranjero, la compañía fundada cerca de un año arranca con el estreno de la veterana coreógrafa Ana Sánchez-Colberg, Cuerpos (No) Mienten. En singular interacción, sus integrantes juegan con la construcción y demolición de patrones que muy bien pueden ser representativos de la vida misma ante los vaivenes de la propia existencia. La exploratoria del cuerpo dentro del detalle mismo del movimiento nos guía al conflicto, al juicio, la duda... destrucción y construcción. Si los cuerpos no mienten, el diálogo entre la consciencia se convierte en mero ejercicio del intelecto. Al final, el cuerpo tiene su propia inteligencia interpretando los procesos del individuo y del conjunto. La música toma particular relevancia ante sonidos y efectos que delatan la intención de la pieza cuyo protagonismo queda plasmado ante dos pianos de cola a cada extremo de la parte frontal del escenario. En ellos, el pianista y compositor de la música para la pieza, Kiriakos Spirou (origen griego) y en el otro el músico e ingeniero de sonido Matthijs Van Wageningen (the Netherlands). La compleja propuesta se perfila evidente ante el sencillo comienzo de siete bailarines de espalda con unos cercos de luz en el suelo en dirección hacia la oscuridad del fondo del escenario mientras la música experimental de Spirou dicta la dirección del movimiento de cada cuerpo determinando el conflicto. La profundidad de Sánchez-Colberg toca puntos de nuestra consciencia, que sin querer, tiene la posibilidad de sucumbir en las propias conecciones del que observa. Desconociendo el por qué, terminamos fascinados como si nuestros cuerpos conectaran con los procesos del que baila. Irremediablemente, nos arrebata los aplausos.


Nexo / Coreografía: Carlos Veitía / ©Heriberto Castro
Quizás con la intención de relajarnos ante la intensidad de Cuerpos... la segunda propuesta nos invita a la sonrisa placentera del baile por el baile y la música por la música. El maestro Giovani Hidalgo interpreta la música de Tito Puente con el desplazamiento de Denisse Eliza en un reto alusivo a la bomba puertorriqueña en Nexo. Con una tónica liviana, la fluidez y mezcla de estilos de la danza se enlazaron con el crujir de los cueros logrando, más que un reto, un pacto entre el bailarín y la conga en la coreografía de Carlos Veitía convirtíendose en compinche a la alegría y el placer de hacer lo mejor que cada cuál hace. El domingo, el desafío estuvo a cargo de Rebeca Canchani y Erik Rosado.


A la Deriva / de Jesús Miranda / ©Heriberto.Castro
En otra conspiración musical con la danza, A la Deriva nos incita a seguir la secuencia de movimientos circense donde el observador fluctúa entre el pensamiento serio y la locura de lo absurdo. La pieza de Jesús Miranda (con colaboración de Roberto López y Omar Nieves) tiene su comienzo en lo que parece ser un nacimiento... ya sea de personaje o situación, el evento lleva a una serie de cruces y marañas que dan la sensación de los desvíos que la vida nos lleva aunque queramos caminos diferentes. Los sonidos en vivo por el equipo electrónico de Mr. Danger (Proyecto Danger Garden) crea efectos de percusión que laten al unísono con la vibración de los bailarines. Ante el hecho de la individualidad como el conjunto tienen el mismo peso, destaco la originalidad del vestuario diseñado por Roberto López para esta coreografía. Me es necesario felicitar además la genialidad del final de la pieza la cual no revelaré por respeto para el que no la haya visto le sorprenda en su próxima puesta.






I Had to Crawl Out / de Gina Patterson / ©Heriberto Castro

Desde su inicio, la belleza visual es uno de los elementos más fuertes de I Had to Crawl Out, de la coreógrafa Gina Patterson. Con elementos tribales, la pieza nos transporta al mundo intimo de nuestra consciencia utilizando la transparencia del vestuario como punto de enlace. Las formas, de manera cuasi-mágicas, nos invita a explorar nuestro lado femenino para encarar nuestros propios impulsos, inseguridades y miedos. La pieza es una invitación a abandonar nuestra zona de comodidad para evolucionar… con el dolor  de los procesos y el regocijo de crecer aún ante lo crudo de la vida. La renovación del alma es el desenlace inevitable al confrontar las creencias que nos detiene el lado oscuro de nuestro ser.


Ana V. Fridman en El Orden de las Cosas / Coreografía: Roberto Oliván / foto: ©Heriberto Castro



Omar Nieves & Adriana Aybar / ©HC
Acariciando la misma temática con capas más complejas, la última propuesta de la velada toca lo sobrenatural. El planteamiento del coreógrafo español Roberto Oliván, El Orden de las Cosas, maneja una gama de recursos para rasgar el incosciente e indagar el yo del ser humano. Si la música en vivo de piezas anteriores tuvo su genial encanto, Oliván la convierte en coreografía misma. Utilizando el zumbido de una soga en movimiento, flauta indigena (siku) y estacionandose por momentos en varios puntos para cánticos, Enrique Cardenas aparece del lado del público bajando las escaleras en oscuridad, decretando en sala un ambiente solemne mientras marcha hacia el escenario. Una vez en el proscenio, se acentuá los cánticos indigena a capella para proceder a una secuencia de movimientos con unas enormes lámparas que al bajar eran de por sí una oda a lo desconocido. La música continúa rasgando lo esotérico al unirse en planta alta William Cepeda y Gerónimo Mercado... mientras la interacción de la matería luminosa con el bailarín da inicio a una secuencia que nos introduce al mundo imaginario para jugar con el pensamiento de nuestro subconsciente. Subconciente quizás representado por un montículo de tierra depositado en una esquina y de donde sorpresivamente sale del entierro uno de sus personajes. Auxiliado por elementos de teatro, el parlamento estimula conecciones que nos llevan a la reflexión... desde el conflicto con la pareja y uno mismo hasta diálogos con el propio Cristo y sucumbir a su misericordia; la mirada a las intenciones del hombre hasta su capacidad para hacer sus sueños reales. Todo está en juego... la vida misma y que hacemos aquí. El correr al revés (hacia atrás) y el cargarnos los unos a los otros son elementos continuos de la pieza enfrentándonos con lo que somos como conjunto social. El correr desesperado en busca de quien soy mientras el mundo gira en su incoherencia para terminar bailando al ritmo de nuestras circunstancias es un visual extremadamente poderoso al terminar la pieza con una tela bailando mientras es impulsada por el aire de unos ábanicos. La maestría del coreógrafo para fundir elementos de circo con la danza, música y teatro es motivo de celebración ante su habilidad de ayudarnos a explorar nuestra consciencia al igual que darnos el deleite de analizar nuestras propias contradicciones.




En esta ocasión es palpable a través de las piezas y de su nombre* CoDa21, tiene la intención de elevar el protagonismo de la música en sus piezas abandonando su nicho de servicio al movimiento. Esto en sí mismo es tarea admirable pues ciertamente el músico tiene idioma propio, con conecciones diferentes e intangible para muchos... pero evidente para todos. Aplaudiendo con admiración este hecho, definitivamente la compañía tiene su gran reto... pero talento sobra.

*coda: (def.) Parte añadida al periodo final de una composición musical o poética.                (sinónimo) epílogo, final, estribillo

Jesús Miranda & Ana V. Fridman / El Orden de las Cosas / f: ©Heriberto Castro

Miembros CoDa21:

Denisse Eliza
(Directora Artística)

Rebeca Canchani
Ana V. Fridman
Vesna Lantigua
Roberto López
Jesús Miranda
Omar Nieves
Adriana Aybar